Politicas Hídricas que han sido aprobadas por el Comite de las Regiones (Union Europea)
¿Que es el Comité de las Regiones?
Creado en 1994 en virtud del Tratado de la Unión Europea, el Comité de las Regiones es un organismo consultivo integrado por representantes de las autoridades regionales y locales de Europa. El Comité debe ser consultado antes de que se tomen decisiones de la UE sobre asuntos que conciernen al gobierno local y regional, tales como la política regional, el medio ambiente, la educación y el transporte.
El Comité se compone de 344 miembros. El número de miembros de cada Estado refleja aproximadamente el tamaño de su población, de la manera siguiente.
- Alemania, Francia, Italia y Reino Unido: 24
- Polonia y España: 21
- Rumanía: 15
- Bélgica, Bulgaria, República Checa, Grecia, Hungría, Países Bajos, Austria, Portugal y Suecia: 12
- Dinamarca, Irlanda, Lituania, Eslovaquia y Finlandia: 9
- Estonia, Letonia y Eslovenia: 7
- Chipre y Luxemburgo: 6
- Malta: 5
- TOTAL: 344
Los miembros del Comité son cargos municipales o regionales electos, a menudo presidentes regionales o alcaldes de grandes ciudades.
Son nombrados por los gobiernos de la UE, pero trabajan con total independencia política. El Consejo de la UE los nombra por cuatro años y pueden ser reelegidos. También deben tener un mandato de las autoridades a las que representan, o deben ser políticamente responsables ante ellas.
RESPUESTA, INFORME CAMPS
I. RECOMENDACIONES POLÍTICAS
EL COMITÉ DE LAS REGIONES
1. Acoge favorablemente la Comunicación de la Comisión y se alegra de que se considere el problema de la sequía y la escasez de agua.
2. Coincide con la Comisión al distinguir entre “sequía” como fenómeno coyuntural y “escasez de agua” como situación estructural en la que la demanda supera los recursos hídricos explotables en condiciones sostenibles.
3. Anima a los Estados miembros, las regiones y municipios de Europa a trabajar por la conservación del agua, el ahorro de agua y la reducción de pérdidas.
4. Subraya que para luchar contra la escasez de agua y la sequía, la prioridad absoluta es ir hacia una economía que haga uso eficiente y ahorrativo del agua. Ahorrar agua significa, además, ahorrar energía. Al igual que la energía, el agua es necesaria para todas las actividades humanas, económicas y sociales.
5. Subraya la función de las autoridades locales y regionales en la aplicación de la Directiva Marco del Agua, la planificación de usos del suelo y del agua, el desarrollo de los diversos sectores económicos, la protección ambiental y la garantía de un abastecimiento suficiente de agua a los ciudadanos con un buen nivel de calidad.
6. Señala que las regiones tienen mucho que decir acerca de las diferentes medidas propuestas por la Comisión, especialmente en lo que se refiere a garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a agua de calidad; proteger las masas de agua, tanto superficiales como subterráneas; planificar racionalmente los usos del agua; prevenir y remediar las situaciones de escasez a corto, medio y largo plazo; definir el precio final del agua; asignar y reasignar el agua entre usos; ahorrar y aplicar la jerarquía del agua en todos los ámbitos económicos; prever la flexibilidad y movilidad de caudales entre sistemas de explotación, internos o externos; desarrollar infraestructuras de agua y de mejora del suelo; elaborar los planes de sequía; profundizar en el conocimiento y la información; movilizar a los sectores económicos, y sensibilizar y garantizar la participación de los ciudadanos.
7. Señala que en materia de agua se aplica especialmente el principio de subsidiariedad y la gobernanza a varios niveles, porque corresponde a la Unión Europea dentro de sus competencias, al Estado, a la región y a las entidades locales el emprender acciones que den respuesta a la sequía y a la escasez de agua arbitrando mecanismos de cooperación leal y solidaria entre territorios.
8. Señala que, además, las condiciones climatológicas y los problemas de la escasez de agua y la sequía en la Unión Europea son extremadamente diversos, por lo que no es necesario la adopción de soluciones comunes en el nivel europeo; más bien, de conformidad con el principio de subsidiariedad, debe darse prioridad a las soluciones regionales y locales.
9. Reivindica la solidaridad, el principio de subsidiariedad y el protagonismo de las regiones y municipios para resolver un problema que afecta a un recurso vital.
10. Señala que, los Estados miembros y los entes regionales y locales deberían fijarse como prioridad la consecución de los objetivos de la actual Directiva Marco del Agua. Por ello, se pide a la Comisión que exija resueltamente la aplicación de la Directiva Marco del Agua.
En lo que se refiere a los efectos de la sequía y la escasez de agua
11. Recoge la preocupación de las regiones y entidades locales, que tanto en el Mediterráneo como en la Europa Central y Atlántica han constatado problemas relacionados con la sequía y fenómenos como años anormalmente secos, depósitos y embalses agotados, dificultades con los acuíferos subterráneos, problemas de salinización de los acuíferos costeros, descensos en los niveles freáticos, cambios en el régimen hidrológico producidos por la intervención humana sin planificación, cambios en el régimen habitual de precipitaciones y tensiones hídricas por causas naturales o por la acción humana, generando consecuencias ya constatadas por la Comisión en sus trabajos preparatorios.
12. Asume el compromiso de la Comisión de seguir afrontando el desafío de la escasez de agua y la sequía a nivel internacional, en particular a través de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
13. Señala que el documento de síntesis del cuarto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas, presentado en Valencia el 17 de noviembre de 2007, prevé con un “nivel de confianza alto” que muchas áreas semiáridas de la cuenca del Mediterráneo sufrirán una disminución de sus recursos hídricos debido a este fenómeno.
14. Señala que son las regiones y los municipios los primeros que, por su proximidad al usuario final, deben afrontar los problemas derivados de la sequía y la escasez de agua, muchas veces con medios insuficientes. Son también las regiones y los municipios quienes saben cuáles son las medidas necesarias para la zona en cuestión y que pueden colaborar con otras regiones y municipios para llevarlas a cabo, con la ayuda de las instancias nacionales y europeas.
En lo que se refiere a la planificación y el uso racional del agua
El precio del agua
15. Señala que la tarificación del agua es una materia especialmente sensible e imprescindible para las administraciones, por tener que compatibilizar los incentivos adecuados para que los usuarios utilicen de forma eficiente los recursos hídricos, con la incidencia de la tarifa en las economías de estos usuarios, considerando las diferencias geográficas, la diversa situación de las infraestructuras y las variadas modalidades de organización del servicio público en cada territorio.
16. Señala que los principios de recuperación de costes y de que el consumidor paga, reflejados en la Directiva Marco del Agua, no excluyen la consideración de los efectos sociales, medioambientales y económicos de la recuperación y las condiciones geográficas y climáticas de la región o regiones afectadas, de manera que la aplicación de estos principios corresponde a las autoridades que estén más cerca de los ciudadanos.
17. Reconoce la necesidad de generalizar los mecanismos de medición de consumo de agua para fomentar su ahorro y uso eficiente y racional.
La planificación del agua
18. Asume que la planificación del territorio, que es competencia de las autoridades regionales y locales, es un elemento clave para la correcta gestión del agua, así como la importancia de la estricta aplicación de la Directiva sobre Evaluación Ambiental Estratégica y la identificación de las cuencas europeas que sufren presión hídrica o escasez estructural de agua. También es importante identificar las zonas que disponen de un excedente de agua.
19. Propone que la Unión Europea apoye a las regiones en la cooperación y la solidaridad en materia de agua.
20. Saluda la Comunicación de la Comisión sobre el “chequeo médico” de la Política Agrícola Común en lo referente a la inclusión de la gestión sostenible del agua en los Requisitos de Gestión Obligatorios y en las Buenas Condiciones Agrarias y Medioambientales, así como la propuesta de inclusión de incentivos para la buena gestión del agua entre las medidas de desarrollo rural, y anima a que se considere y estudie el valor de las masas cultivadas en la generación de humedad atmosférica y atracción de lluvias y freno a la desertificación provocada por el cambio climático.
21. Asume que la planificación hidrológica es el instrumento para evaluar el agua disponible para el desarrollo sostenible del territorio.
22. Insta a la integración de las medidas de protección de los humedales y de las masas verdes para paliar las consecuencias de las sequías e inundaciones asociados a los efectos del cambio climático, entendiendo que para ello es necesario un uso ambiental del agua al que no podemos renunciar.
23. Asume con la Directiva Marco del Agua que las demarcaciones hidrográficas son el ámbito fundamental de gestión de la demanda y de la planificación del uso del agua en cooperación con las autoridades territoriales que las forman, y que, no obstante, este principio básico no nos debe llevar a considerar insalvables determinados problemas que superan los límites de una región o una demarcación.
24. Defiende una planificación hidrológica coherente en los Estados miembros y en las regiones, donde los fondos comunitarios que se inviertan en infraestructuras tengan como objetivo la conservación del agua, la conservación de los humedales, la recuperación de las masas arbóreas, el ahorro y la eficiencia hídrica, la reasignación del agua entre usos, y también paliar las situaciones derivadas de una sequía grave o de escasez mediante aportes adicionales de suministro de agua (trasvases, embalses, desalación) en las condiciones de los párrafos 31 y siguientes.
25. Tiene en cuenta la planificación específica del agua en las islas, en las que, al estar limitada el agua disponible, su abastecimiento básico puede efectuarse a partir de la desalación de agua marina. En estos casos recomienda como medida más importante un uso eficiente del agua, y a continuación optimizar el rendimiento energético y utilizar energías de fuentes renovables, así como garantizar el acceso al agua mediante sistemas de almacenamiento que garanticen las reservas adecuadas, junto con el fomento y la recuperación de las infraestructuras tradicionales de recogida y almacenamiento de agua de lluvia.
26. Insta a la cooperación transfronteriza y a la cooperación entre los Estados en el intercambio de buenas prácticas y en la coordinación de políticas, pues en el caso de Europa del Sur son bien conocidas las situaciones de escasez de agua que se agravan con el proceso de cambio climático, y en Europa del Norte, nuevos fenómenos de inundaciones y de escasez de agua suponen nuevos desafíos.
En lo que se refiere a los planes de riesgo de sequía
27. Asume el desarrollo de planes específicos de sequía como el paso adecuado para pasar de la gestión de crisis a la gestión del riesgo de sequía y considera que la Directiva Marco del Agua cuenta con la flexibilidad necesaria para desarrollar planes específicos de gestión de la sequía en las cuencas afectadas.
28. Asume el camino a seguir planteado en dictámenes anteriores en relación con el intercambio de información y con la elaboración de un protocolo específico para la sequía, o en el ámbito nacional, de elaboración de planes específicos de gestión. Reconoce el papel fundamental de las autoridades regionales y locales para definir sus estrategias de adaptación con un enfoque integrado, animándolas a actuar en asociación con el resto de los agentes, incluidos los usuarios. En un escenario de cambio climático será necesario que los planes y los instrumentos sean flexibles, y que se facilite el intercambio de conocimiento y de experiencias.
29. Insta a profundizar en las orientaciones de los dictámenes sobre catástrofes naturales y sobre cambio climático, especialmente en lo que se refiere a las regiones como “agentes de ejecución” de las políticas de adaptación al mismo y ante desafíos como los movimientos migratorios, las adaptaciones de la legislación, los cambios de mentalidad de los usuarios y el refuerzo de la cooperación entre regiones agrupadas, por ejemplo, por cuencas hidrográficas. Especialmente, hace notar que el mapa europeo de la sequía y de la escasez de agua y de las catástrofes asociadas se modificará con el cambio climático.
En lo que se refiere al uso de fondos comunitarios
30. Insiste en la aplicación del Fondo Europeo de Solidaridad a las situaciones de sequía catastrófica, así como en la incorporación de las sequías catastróficas a los planes de trabajo del Mecanismo Comunitario de Protección Civil, incluyendo protocolos específicos y en coordinación con el Observatorio Permanente mediante un mecanismo de alerta.
En lo que se refiere a considerar infraestructuras adicionales de suministro de agua.
31. Considera las infraestructuras adicionales de suministro de agua (trasvase, embalses y desaladoras) como medio posible no sólo para paliar las situaciones derivadas de una sequía grave, sino también para mejorar los suministros en situaciones de escasez de agua, no sustituyendo a la gestión responsable de los recursos hídricos.
32. Recomienda los suministros adicionales de agua como medida que cabrá adoptar una vez implantadas todas las medidas preventivas, respetando la jerarquización del agua y dentro de una planificación coherente. La utilización de las diferentes infraestructuras debe garantizar el equilibrio y la sostenibilidad del desarrollo medioambiental, social y económico.
33. Recomienda a la Comisión que la reutilización de las aguas residuales depuradas a través de infraestructuras de regulación y distribución adecuadas se considere medida de gestión de la demanda; subraya la conveniencia de adoptar todas las medidas necesarias para que el agua obtenida tras la depuración de las aguas residuales no se utilice como agua potable y que se reserve a usos específicos como el regadío, el lavado y el incremento del nivel freático.
34. Asigna a la planificación hidrológica nacional, regional o local elaborada en los términos previstos en la Directiva Marco del Agua la evaluación de los recursos excedentes y los déficits estructurales en función de las posibilidades, teniendo en cuenta las potencialidades futuras de los ámbitos de planificación y las restricciones ambientales.
35. Considera positivos los trasvases de recursos excedentes y otros intercambios de agua entre sistemas dentro de los Estados miembros como medida de articulación de la solidaridad en materia de agua siempre que quede garantizada la mejora del medio ambiente, la calidad de las masas de agua, la recuperación de los acuíferos y los caudales ecológicos.
36. Considera que en un marco de cambio climático la eficiencia energética es un factor decisivo en la elección entre alternativas de aporte externo de caudales a los ámbitos de planificación (trasvase o desalación).
37. Considera que la toma de decisión sobre la viabilidad del aporte externo y las características de éste ha de tener en cuenta los efectos ambientales, la eficiencia energética y los costes económicos de las infraestructuras adicionales necesarias para la integración de los caudales aportados a los ámbitos de planificación.
38. Concluye que la información y el cumplimiento de las condiciones ambientales y económicas establecidas para el trasvase o la desalación favorecerá el consenso social en relación con su ejecución. El uso del agua en las cuencas receptoras de aportes adicionales deberá hacerse con especial coherencia y responsabilidad.
39. Seguirá atentamente los estudios de la Comisión Europea en materia de infraestructuras adicionales de oferta de agua, especialmente en lo relativo a los trasvases, los embalses y la desalación.
En lo que se refiere al uso de tecnologías y prácticas que permitan un uso racional del agua
40. Apoya el fomentar la investigación para adaptar las actividades económicas, los mecanismos de toma de decisiones y la eficiencia hídrica a los desafíos planteados por la escasez de agua y la sequía. En este sentido, reforzar las capacidades de las administraciones para sancionar las pérdidas excesivas de agua en las conducciones, sancionar los despilfarros injustificados, imponer sanciones contra las excavaciones y extracciones de agua ilegales, establecer gravámenes y/o beneficios fiscales, incentivar la eficiencia hídrica en todos los ámbitos, promover el uso de tecnologías limpias en la industria, establecer reglas del juego claras y estables para la transferencia de derechos sobre el uso del agua entre usuarios y para la determinación de las compensaciones asociadas, y desarrollar acuerdos voluntarios pueden ser soluciones adecuadas.
En lo que se refiere a la cultura de ahorro de agua en Europa
41. Insta a las autoridades regionales y locales a desarrollar campañas de comunicación para informar, concienciar y sensibilizar a los ciudadanos sobre el valor del agua, así como a incluir en los programas educativos y formativos la importancia de un comportamiento respetuoso con el agua. Será necesaria una especial atención a la información y sensibilización entre turistas y personas que se desplazan de un territorio a otro.
42. Considera que la propia participación ciudadana en la implantación de la Directiva Marco del Agua y la definición de la política de agua debe ser una oportunidad para sensibilizar, informar y responsabilizar a la población de un uso responsable de este recurso, especialmente en la elaboración de los planes de sequía, por lo que insta a las autoridades a promover dicha participación.
43. Propone el desarrollo de los mecanismos de mercado, profundizando los criterios de ahorro de agua en el ciclo de vida de los productos, considerando los sistemas de calidad y certificación como el EMAS en los procesos productivos, el ecodiseño y un etiquetado “water friendly” o “eficiente en el uso del agua” para los productos, de manera que los ciudadanos y los contratantes públicos y privados puedan conocer la huella hídrica de su consumo y modificar su comportamiento.
44. Asume la necesidad de impulsar la ecoeficiencia en las infraestructuras y equipamientos, con los sistemas de calidad y certificación correspondientes. Las autoridades regionales y locales pueden promover el ahorro y el reciclaje de agua en las edificaciones y en las infraestructuras urbanas. Las regiones pueden fomentar, mediante inversiones y normativa complementaria de la Directiva de Edificios, que se recuperen las aguas pluviales y de los sistemas de refrigeración en edificios, así como usar redes complementarias en ciudad y edificios que permitan que el agua no potable se utilice en limpieza, riego y saneamiento. Las instalaciones turísticas, campos de golf incluidos, han de ser particularmente obligados a reutilizar y reciclar el agua que usan.
45. Resalta el papel primordial de las regiones y entidades locales a la hora de establecer asociaciones con la sociedad civil y los actores económicos, en forma de acuerdos voluntarios, incentivos y gravámenes para ahorrar agua y mejorar la eficiencia.
46. Señala que el agua es uno de los capítulos donde más dinero y esfuerzo se invierte en cooperación descentralizada con terceros países, de manera que son las regiones y municipios quienes establecen las redes de cooperación más ágiles, más tupidas y más próximas a los ciudadanos. Anima a la colaboración y al intercambio de información y experiencias entre regiones cooperantes para alcanzar, con la contribución de la Unión Europea y sus Estados miembros, los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas.
47. Insta al intercambio de buenas prácticas y de debate entre las regiones en materia hídrica, de manera que las regiones puedan acceder al conocimiento de las experiencias exitosas en materia de buena gestión del agua.
En lo que se refiere al sistema de información europeo
48. Reconoce la plataforma WISE (sistema de información sobre el agua para Europa) y la gestión de indicadores como medio para conocer de manera fiable la magnitud, el impacto y la evolución de la sequía en Europa.
49. Subraya el papel de las entidades regionales y locales en la recopilación de datos, el fomento de la investigación básica y el seguimiento de la información, animando al desarrollo de metodologías comunes y sistemas de indicadores compatibles y comparables, así como priorizando la capacitación y la coordinación de las administraciones para disponer de datos completos sobre todo su territorio.
En lo que se refiere a la investigación y al desarrollo tecnológico
50. Comparte el interés en divulgar y facilitar el uso y la explotación de los resultados de la investigación científica sobre la escasez de agua y la sequía, así como el refuerzo e impulso de las actividades de investigación y desarrollo tecnológico dentro del VII Programa Marco de la Unión Europea.
51. Subraya la importancia de las regiones como dinamizadoras de la innovación tecnológica en materia de agua, dado que la eficiencia hídrica será cada vez más un factor de competitividad, para lo que propone como factor estratégico fomentar la cooperación interterritorial, el intercambio de información y la asociación estratégica con las plataformas tecnológicas.
52. Concluye finalmente que en un contexto de cambio climático las propuestas realizadas para afrontar el desafío de la escasez de agua y la sequía pueden dar frutos a corto plazo.
ANEXO: Ejemplos de buenas prácticas europeas en materia de prevención y remediación de la sequía y escasez de agua.
1. La ciudad de Łódz, en Polonia, ha dado prioridad a la eficiencia en el uso del agua, invirtiendo fondos comunitarios en la modernización de sus 2 000 km de cañerías. Actualmente la segunda fase del proyecto “Obras de aguas en Łódz” está presupuestado en 142 millones de euros, cofinanciados por la Unión Europea al 50 %. El programa prevé para 2007 reducciones de las pérdidas en un 40 % de la conducción urbana y disminuir el consumo por habitante y día de 123 a 107 litros.
2. En la Comunitat Valenciana, España, se avanza en el reciclaje de aguas. Los usuarios de aguas de la Marina Baja están organizados de manera que sus infraestructuras y sus mecanismos de toma de decisiones les han permitido derivar el agua de la agricultura para el consumo humano durante todo el año, previa depuración, y las aguas residuales urbanas, previo tratamiento terciario, se reutilizan para regadío. Además, la ley exige que los campos de golf se rieguen sólo con aguas recicladas. La región reutiliza directamente 150 Hm3 por año de los 500 Hm3 que depura, y quiere llegar a la reutilización total de 350 Hm3 en el horizonte de 2010.
Más información en: http://epsar.cop.gva.es/sanejament/index.aspx
3. En el escenario del cambio climático, la investigación financiada por los Programas Marco de la Unión Europea, parte de la cual se ha desarrollado en la Fundación Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo, ya ha definido que la sequía en el Mediterráneo es la otra cara de la moneda de las inundaciones en Europa Central y del Norte y en las Islas Británicas, por lo que es urgente tomar medidas de medición, seguimiento, remediación y, si es posible, reversión de esta tendencia mediante la protección de los humedales y de las masas verdes mediterráneas.
Más información en www.ceam.es
4. En la región de Viena, las medidas para concienciar a la población sobre la importancia de ahorrar agua están dirigidas especialmente a los niños y los jóvenes, puesto que son un grupo muy importante y ya desde la infancia se comienza a despertar el interés por la naturaleza. En la ciudad, se organizan excursiones y rutas guiadas por los bosques vieneses, demostrando así la importancia de la naturaleza a toda la población. Las zonas de manantiales protegidas son consideradas de gran importancia, puesto que un suelo forestal intacto es la base de un bosque sano y, por consiguiente, de un agua mineral de calidad. Asimismo, películas y documentales sobre el agua de la región desempeñan un papel fundamental entre el público, fomentando así la conciencia medioambiental entre los vieneses.
5. Una serie de regiones europeas ha constituido en Bruselas la Red Wateregio, una estructura informal tendente a un canal de intercambio de ideas, experiencias y buenas prácticas en la gestión del agua y en la optimización de recursos hídricos. La esencia de esta plataforma es la metodología de identificación de propuestas y búsqueda de socios en proyectos comunes, financiados por la UE o por otros organismos supranacionales, en el campo del agua.
Más información en www.wateregio.net
6. La Región de Murcia aprobó la primera Ley de Conservación del Agua (Ley 6/2006 de la Asamblea Regional), que contiene medidas obligatorias para todos los usos urbanos del agua. De acuerdo con la Ley, todos los nuevos edificios y viviendas deben instalar aplicaciones de ahorro de agua que reduzcan el consumo a un 60 % de los equipos convencionales; todos los edificios públicos han de instalar aplicaciones de ahorro de agua y paneles informativos sobre el uso correcto de la misma; todas las industrias han de remitir un “Plan Anual de Ahorro de Agua”; todos los municipios deben informar de sus pérdidas de agua y de las medidas a adoptar para su reducción. La Ley fija los estándares para parques y zonas verdes con vistas a reducir las necesidades de riego, mediante el uso de plantas de bajo consumo de agua y de sistemas de riego automatizado gota a gota. Según los datos disponibles, durante el primer año de vigencia de esta normativa el ahorro ha sido de más del 50 % en el sector hotelero y del 25 % en viviendas de nueva construcción.
Más información en:
http://www.epamurcia.org/agua/INGLES2.aspx?frmid=50&nom=Press
http://www.epamurcia.org/imagenes/AGUA/20061211175740Ley_6-2006_Inglés.pdf